LOS 10 AUTOS DE FEDERICO WIEMEYER

Le dicen “Dexter” y el apodo tiene mucho sentido. No solo por su incuestionable parecido físico con el niño-científico-genio de la popular serie animada, sino porque además es uno de los máximos referentes nerd de la Argentina. Pasa que Fede conduce desde hace más de 10 años el programa TN Tecno, uno de los primeros que empezó a hablar de tecnología y llevar la estética comic a la televisión local. Hoy también es columnista (y a veces conduce) el noticiero de Canal 13, y recorre el país contando historias filmado por un dron.

Y no solo eso: a veces (cuando tenemos suerte) escribe en destacadas revistas de autos como la nuestra. Credenciales no le faltan; es fanático de los autos y un eximio coleccionista de miniaturas a escala. / R.T.

ES periodista y conductor televisivo, especializado en temas de tecnología.
Nació en Buenos Aires, en 1975
Se recibió de periodista en TEA y de locutor nacional en el ISER. Tiene en sus vitrinas cerca de 1000 miniaturas de colección, la mayoría de ellas en escala 1/43.

Sus 10 autos

  • 1

    Ford Falcon De Luxe ‘88

    El auto con el que aprendí a manejar fue un Falcon De Luxe ’88 con el motor grande, caja al piso y asiento delantero de banco. Era el auto de mi viejo, que lo compró justamente por el banco, porque quería una plaza extra. Parte de mis recuerdos de ese coche es estar viajando a Mar del Plata con mi viejo manejando y yo en medio de él y mi bisabuelo y atrás mi mamá y mis hermanos. Fue un gran auto para aprender a manejar, porque al ser la versión De Luxe tenía dirección hidráulica y la palanca al piso era similar a la del resto de los autos. Además, cuando yo aprendí mi papá justo se compró un Galaxy y mi mamá logró convencerlo de que no venda el Falcon y nos lo deje a mí y a mi hermano. Así que durante 10 años fue “mi” auto compartido con mi hermano. Le guardo un gran cariño a ese Falcon, viví mil aventuras con él y no se rompía nunca. Quedó mucho tiempo en la familia y al final se vendió… pero cada vez que veo pasar un De Luxe de esa época le miro la patente a ver si lo reencuentro.

  • 2

    Renault 18 Break ‘91

    El primer auto que yo me compré fue un 18 TS Break ’91 que era de mi tío. Yo estaba queriendo tener mi propio coche y mi tío justo necesitaba venderlo (era en medio del caos de 2001). No es que estuviese buscando una rural, pero fue una buena oportunidad. Igual anduvo muy bien ese coche; yo estaba de novio con mi actual esposa e hicimos muchos lindos viajes. Y viniendo del consumo del Falcon, con el 18 yo era feliz (risas).

  • 3

    Peugeot 5008

    Ahora tengo un 5008 y la verdad es que estoy re contento. Personalmente prefiero los autos chiquitos, pero tengo una familia grande y me gusta mucho irme de vacaciones en coche, así que necesito lugar para 5 más valijas. El 5008 es lindo, tiene el típico andar de Peugeot y sobre todo tiene un nivel de tecnología muy alto. Todo el tema de ADAS (ayudas a la conducción) me fascina, y me acostumbré rapidísimo a usarlas. De hecho cuando me subo a otro auto y no tiene crucero adaptativo, encendido automático de luces, asistencia para estacionar y todos esos gadgets, las extraño un montón. Ah, y al i-Cockpit me acostumbré en una cuadra.

  • 4

    Dodge Charger 1969

    Más específicamente, el General Lee. Nunca tuve la posibilidad de subirme a uno pero es un auto que marcó mi vida. Los Dukes de Hazzard era la serie favorita de mi infancia y en buena medida por el auto. Verlo correr en la tierra, derrapar, saltar fue lo que encendió la chispa para me convierta en coleccionista de autitos y en que me gusten los autos en general y por los autos americanos de los ‘60s en particular.

  • 5

    Dodge Challenger 19

    El Challenger ‘73 era mi autito favorito de la infancia; un Matchbox color rojo con techo vinílico blanco. De hecho ese autito, del que ahora tengo varias versiones, es el que me dispara el coleccionismo “en serio”. Y sigue siendo la bandera de mi colección de autos.

  • 6

    Ford Crown Victoria ‘90s

    Es un auto en el que disfruté mucho siendo pasajero y para mí está inseparablemente asociado a una etapa de muchos viajes a Estados Unidos (por ferias, notas, convenciones, etc.). Tengo innumerables recuerdos en asientos traseros de taxis Crown Victoria con algún chofer de Asia Central diciendo “Aryentina, Aryentina, Messi, Maradona” (risas). O bajar del avión, salir del aeropuerto a fumar el primer pucho, y ver la fila de taxis Crown Victoria que de alguna manera te dicen “Bienvenido a los Estados Unidos”.

  • 7

    Toyota Hilux

    Una de las facetas más lindas de mi trabajo es viajar a lugares remotos de Argentina para grabar historias con drones. Y la Hilux siempre está presente porque es el vehículo que siempre alquilamos para llegar a los lugares más difíciles, cargando personas y equipos. Una gran compañera de los caminos.

  • 8

    Peugeot 205

    Hasta comienzos de los 90s, prácticamente el único auto que había manejado era el Falcon. Pero un día, por razones que exactamente no recuerdo, terminé manejando el 205 de la novia de un amigo. Cuando me senté al volante de ese auto me voló la cabeza… chiquito, liviano, ágil, picante, buen frenado... ¡Y sujeción lateral en los asientos! Yo venía de un coche con banco en el que en cada curva terminabas contra el acompañante o contra la ventana (risas). Con el 205 me di cuenta de que había otro mundo en términos de autos.

  • 9

    Porsche 911 992 (2008)

    Por esas cosas del destino me tocó cubrir la presentación en Argentina para TN. Siempre me habían gustado los Porsches pero nunca había tenido la chance de manejar uno, así que llené la tonelada de papeles que había que firmar y me mandé a la pista. Fue un impacto similar al del 205 –descubrir un mundo totalmente nuevo– pero un millón de peldaños más arriba en la escala automotriz.

  • 10

    Renault Fuego GTA

    La Coupé Fuego siempre me pareció un coche hermoso, sumamente sexy y seductor. De chico las veía pasar mientras jugaba con la bici en la vereda, y ya siendo un adulto decidí darme el gusto de comprarme una. Gasté mucha plata pero finalmente me saqué las ganas de tener “el auto del banana”, ese que por supuesto nunca en mi vida fui (risas). Me saqué la duda también de lo que significa tener un auto viejo, mantenerlo, conseguir repuestos y todo eso. Cuando dejé de disfrutarlo (porque requiere mucho-mucho trabajo), se lo vendí a mi mecánico.

  • *

    Ferrari 250 GT Berlinetta Lusso

    Tengo muchas pieza favoritas en mi colección de autitos, pero si apareciese un mago y me preguntase cuál de todas querría que se convierta en un auto de verdad para tener en mi garaje, elegiría que toque con su varita a la Ferrari 250 GT Berlinetta Lusso que tengo en escala 1/18 (réplica de una que tenía Steve McQueen). Para mi es el auto más lindo de todos los tiempos.

PELÍCULA DE AUTOS

Vanishing point (1971)

CANCIÓN RUTERA

cotton fields (Creedence Clearwater Revival,1968)

MARCA DE AUTOS

mercedes-benz

PAÍS DE AUTOS

Alemania

PRIORIDADES DE UN AUTO

1. Diseño/onda
2. Seguridad
3. Calidad/Confort
4. performance/diversión
5. Bolsillo
6. usabilidad/practicidad
7. status/marca
8. Conectividad

“Cuando estoy por comprar un auto siempre voy a lo racional. Toda la parte de fantasía (salvo un pequeño caprichito que una vez me di), la enfoco en mi colección de miniaturas o en mi trabajo, en el que a veces tengo la suerte de manejar autos espectaculares, y esto incluye a Miura (risas).”

“No me gusta que las marcas “deportivas” tengan SUV. Para las generalistas está perfecto, porque son las nuevas rurales familiares. Un Lamborghini o una Porsche SUV me parecen un despropósito. Y que venga una Ferrari SUV es como que se Aungus Young empiece a hacer trap (risas). Se muere el rock.”

“Estoy completamente a favor de que los autos convencionales (o sea no los de lujo o deportivos) pasen a ser eléctricos. Con respecto a los autónomos, el 5008 que manejo ahora tiene casi todas las ADAS que hay en el mercado, lo cual es un pasito hacia la autonomía total. Y la verdad es que esas asistencias me encantan. Sin embargo, el auto 100% autónomo me resulta un enigma. Seguro estaría buenísimo para el tránsito cotidiano en la ciudad, ahora, en la ruta, cuando salgo de vacaciones, quiero estar yo al mando y disfrutar de la ruta. No sé qué opinarán mis hijos de esto: nosotros crecimos mirando vaquitas en la ruta y soñando con manejar… ellos van atrás mirando youtube, no sé si les va interesar estar al volante.”

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