LOS 10 AUTOS DE RENATO TARDITTI

La primera vez que hablamos con Renato Tarditti sobre hacer una revista de autos fue durante un viaje por la Patagonia. Nos tocó compartir vehículo y –horror– también la misma habitación. El paisaje cordillerano brindaría el marco para permitirme decir que ahí nació nuestro “Secreto en la Montaña”, pero en ese viaje hubo más puteadas que amor. Renato es de esas personas que necesita hacer sonar cinco veces el despertador antes de levantarse. Y, pese a todo, siempre llega tarde a todas partes: “Soy Tarditti, no Tempranitti”, se justifica. O, más insolente aún, “tarditti pero seguritti”. Hasta ahí llega la lista de sus defectos insoportables. En MiuraMag están puestas todas sus virtudes. / C.C.

ES director y editor de esta revista.
Nació en San Miguel, Argentina, en 1971
Es diseñador industrial por la universidad de buenos aires y tiene un posgrado en producción editorial por la fundación Gutemberg. Antes de pasarse a la edición de revistas de autos se dedicó toda su vida al diseño y producción de libros.

Sus 10 autos

  • 1

    Daihatsu Charade (‘83)

    Fue el auto con el que aprendí a manejar. Era de la esposa del padre de una novia que tenía en la adolescencia, y se lo “robábamos” para practicar. Nunca me voy a olvidar de esa sensación de estar por primera vez al volante, pudiendo “mover” un auto… Y de la claraboya trasera del Charade tampoco.

  • 2

    Peugeot 205 XS

    Fue mi primer auto propio, recién a los 24 años. Recuerdo el tiempo y el esfuerzo que me tomó ahorrar para comprarlo (era usado, por supuesto), pero fue un sueño hecho realidad. Tenía techito corredizo, aire acondicionado, dirección asistida y todo tipo de “lujos” para un auto chico de la época. Un poco delicado, eso sí, pero era el auto chico más lindo de su tiempo. Cuando veo alguno por la calle siempre se me escapa un suspiro. Y si es un GTI me alegra el día.

  • 3

    Suzuki Vitara JLX (‘98)

    Fue mi segundo auto y todavía la tengo, porque nos une el amor. No es que me gustara mucho el offroad, pero esta Vitara siempre me pareció adorable y sigo pensando que parece un autito salido de la serie Dragon Ball. Ahora en realidad es casi propiedad de mi suegro, que se encargó de “restaurarla” y hasta le puso pantalla táctil y cámara de retroceso. Debe ser la Vitarita más hi-tec de la Argentina.

  • 4

    De Tomaso Pantera

    Si pienso de dónde viene mi fascinación por los autos, tiene mucho que ver con los autitos de colección con los que jugaba en mi infancia. Cuando éramos chicos, todos estaban fascinados con el Lamborghini Countach (entre otras cosas tantas cosas, porque era la carta más ganadora en el Tope & Quartet), pero yo era hincha del De Tomaso Pantera. Fue uno de los primeros Tomica que tuve –amarillo– y era mi autito fetiche. Lo recuerdo y se me pianta un lagrimón.

  • 5

    Alfa Romeo 8C Competizione

    Pudo haber habido autos mejores o más lindos en el pasado, pero si tengo que elegir mi favorito como referente de belleza, es el Alfa Romeo 8C. A nivel diseño es la prueba de que se puede hacer algo bellísimo con formas clásicas y a la vez modernas, sin caer en el facilismo retro. Es mi dream-car.

  • 6

    Lamborghini Miura

    Si hay que elegir un auto clásico, no lo dudo un segundo. El Miura representa lo mejor del diseño de autos, en la mejor época del diseño de autos. Es tan pero tan bello que su solo nombre trae a la mente la idea de “buen gusto en autos”, ¿no?

  • 7

    Nissan Juke

    Si pudiese tener el auto que quisiera para el “día a día”, normalmente debería ser un Mazda, porque es mi marca favorita. Pero el que elijo es el Nissan Juke. Me parece el tipo de vehículo ideal para la desplazarse por la jungla urbana de esta época, y el Juke en particular me encanta por lo raro y provocador. Es hasta feo desde ciertos ángulos, pero lo compensa con mucha personalidad. Por alguna razón me siento identificado.

  • 8

    Renault Twingo

    Para mí es un paradigma del “buen diseño de producto”, tal como lo aprendimos en la facu. Es un auto concebido alrededor de la idea de maximizar la funcionalidad y el espacio interior, y la forma exterior es un resultado de eso, pero a la vez está hecha con frescura, innovación y valentía. El Twingo es un auto divertido y honesto, que comunica exactamente su propósito, sin falsas pretensiones. Como el viejo Fiat Panda, e incluso el más nuevo Volkswagen Up!, son grandes ejemplos de lo que yo llamo “la belleza de la inteligencia”.

  • 9

    Saab 900 Turbo

    Es mi “nuevo clásico” favorito. Suecia siempre tuvo una mística especial para mí y la marca Saab me genera mucha admiración. En mi adolescencia yo era muy nerd de los aviones y me parecía increíble que Saab, además de autos, hiciera uno de los cazas más avanzados de su tiempo, el Viggen. En esa época el 900 era un auto del que siempre hablaban bien en la Mecánica Popular por lo seguro, confiable y avanzado. Por el lado del diseño, que tuviese el portón trasero más inclinado que el parabrisas nunca dejó de sorprenderme. Y esas llantas de 3 rayos, ¡por favor! No creo que haya un auto de esa edad “usable” que tenga más onda.

  • 10

    Toyota 86

    Tuve la suerte de probar casi 200 autos desde que estoy en esto de las revistas de autos. Y si tengo que elegir uno como favorito, es el Toyota 86. Al igual que el Twingo, el 86 me parece un auto honesto y con un propósito claro: maximizar la diversión en el manejo. No es que sea un fanático del pisteo, ni mucho menos, pero manejar un 86 me pone una sonrisa de oreja a oreja en la cara. Y para eso no hace falta tener quichicientos caballos de fuerza ni pagar cientos de miles de dólares. Alcanza con una idea clara, buena ingeniería y buen diseño.

  • +1

    Lotus 78 cosworth (f1)

    Como yapa va un auto de Fórmula 1. Empecé a seguir la categoría en 1977 y el Lotus 78 negro y dorado me gustaba tanto que era más hincha de Mario Andretti que de Reutemann. Lo debo haber dibujado cientos de veces, y eso que era dificilísimo de pintar porque las letritas de John Player Special eran caladas sobre fondo negro. Reconozco que hay mucho de apego emocional para mí en ese auto, pero hoy lo sigo viendo objetivamente como la máquina de competición más hermosa de todos los tiempos.

PELÍCULA DE AUTOS

crash (1996)

CANCIÓN RUTERA

all my friends (lcd soundsystem, 2007)

MARCA DE AUTOS

mazda y saab (Q.E.P.D.)

PAÍS DE AUTOS

Japón

PRIORIDADES DE UN AUTO

1. Diseño/onda
2. Conectividad
3. Calidad/confort
4. Usabilidad/practicidad
5. Status/marca
6. Bolsillo
7. Performance/diversión
8. Seguridad

“nunca me voy a olvidar cuando mi tío hugo me llevó a una especie de salón del automóvil que se hacía en buenos aires, allá por fines de los ‘70. Había lamborghinis, lancias, mercedes y hasta un rolls-royce. ver en vivo algunos de los autos espectaculares solo conocía por revistas o las cartitas del tope & quartet me voló la cabeza. Fue un antes y un después.”

“el automóvil sigue siendo el producto más trascendente de la vida moderna. no es solo un medio de transporte, o un simple objeto de consumo. habla de lo que somos, de lo que queremos ser, de cómo nos gustaría proyectarnos hacia los demás y hacia las cosas. esa dimensión simbólica y cultural del auto es la que más me fascina.”

“la seguridad es uno de los factores que más evolucionó en los últimos años. El 'peor' auto actual es equivalente al más seguro de unas décadas atrás. Por eso para mí la seguridad real pasa por el comportamiento en la conducción. me parece bárbaro reclamar por un esp, pero un poco incongruente que después viajemos pegados al auto de adelante a 130 km/h, porque es lo que ‘corresponde’ para sentirnos machos al volante.”

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