LOS 10 AUTOS DE CARLOS FIGUERAS

Se lo conoce como “El Colorado”, y es una leyenda de las redacciones. Era periodista de autos cuando muchas de las estrellitas de los medios de hoy ni siquiera habían nacido. Sinónimo de revistas de autos, Carlos F. Figueras también incursionó en la radio y la televisión. En 2010 publicó un libro con anécdotas de su carrera: Auto Vivencias. Le gustan los autos alemanes. Maneja con guantes. Y no lo oculta.

Es periodista especializado en autos y actualmente director de la revistas autotest y Autoplus .
Nació en Ciudad de Buenos Aires, en 1946
Pasó por las redacciones de Corsa (fue jefe de redacción) y Parabrisas (editor), y en 1991 creó la revista Road Test, que luego se convertiría en Auto Test.

Sus 10 autos

  • 1

    Flying Standard '47

    Con este aprendí a manejar. Era del padre de un amigo, que por supuesto no se enteró jamás. Era un pequeño auto británico fabricado por Standard Triumph, famélico pero muy noble, muy parecido al Morris Ten.

  • 2

    Isard T-700

    El primer auto que compré fue para correr, aunque lo usaba también para circular por la calle. Fue en 1965 y lo adquirimos a medias con un amigo para participar en el Gran Premio de Turismo del ’66. Era un auto que en condiciones normales andaba a 110/115 km/h y preparado como el mío a 130… No era mucho (risas), pero pensá que los autos rápidos de esa época, como el Fiat 1500, no andaban a más de 150 km/h.

  • 3

    Fiat Coupé

    Es el que uso ahora. Es un auto bastante raro y no hay términos medios: o te gusta o lo odiás. Yo lo había manejado en los noventa cuando Fiat lo trajo junto con la Barchetta y realmente me gustó, pero en ese momento era muy caro. Así que lo venía buscando desde hace tiempo, pero conseguir uno que estuviese bueno no era fácil. Así que cuando apareció la oportunidad hace un par de años, ni lo dudé. Una cosa de capricho, de viejo ridículo, pero me calentó siempre ese auto, y ahora lo disfruto.

  • 4

    Porsche 911

    Siempre me gustó el 911. Es una “antigüedad” a nivel ingeniería, con el motor atrás y por eso la distribución de pesos es lamentable. Lo que pasa es que con la electrónica han logrado que ese auto se comporte como la gente. Una vez Hugo Pulenta me prestó uno del ’79 para las participar en las Mil Millas y realmente era imposible de manejar; iba de cola permanentemente. Era un auto peligroso. Cuentan que cuando corría en el Rally de Montecarlo le tenían que poner lastre de plomo en la trompa para poder llevarlo. Pero por el simple hecho de todo lo que duró te das cuenta de que es un emblema total de lo que significa un auto deportivo. De todas las versiones, me gustan más los viejos que los nuevos. Los de los ‘70, por ejemplo. Igual, para mí, tarde o temprano va a desaparecer y va a ser reemplazado por el Cayman con motor central.

  • 5

    Ferrari 360 Modena

    Fue un auto que realmente me impactó cuando la probamos hace casi 20 años en Italia. La manejamos en la montaña y también cinco vueltas a fondo en el autódromo de Fiorano. Fue muy divertido porque te ponían telemetría y podías comparar tu desempeño con el de Schumacher. Te marcaba donde vos frenabas y donde frenaba Schumi, que era donde hacia la diferencia, porque en la recta somos todos rápidos. En las frenadas yo pasaba por el sensor frenando y él pasaba a fondo… Pero en las curvas él doblaba a 230 y yo a 170… Bueno, fue muy divertido, y además fue la primera vez que manejé con caja secuencial. La velocidad de paso de las marchas me impresionó mucho y cada cambio te pegaba una patada impresionante. “Tac”, hacía... todavía no entiendo como no se rompía en cada cambio.

  • 6

    Maserati 3200 GT

    Otro auto que me divirtió mucho. Era un auto a la antigua, de esos que te trasmitía las mismas sensaciones que los de los ’60 y ’70. No tenía confort de marcha, pero era un vehículo que emocionaba.

  • 7

    BMW M5 (F10)

    Lo manejé hará 3 o 4 años y es un auto que me impresionó mucho, sobre todo con el launch control. Una bestia. No me lo compraría acá ni aunque tuviera 60 millones de dólares en el banco, porque no tiene sentido. Con 550 caballos, ruedas de perfil 30 y llantas de 20", en un empedrado de Buenos Aires se te caen los dientes.

  • 8

    Mercedes-Benz GLA

    Es un auto civilizado –de los actuales– que me gusta mucho. Me atrae mucho su diseño: es musculoso y tiene un tamaño justo. Anda muy bien en ruta y en la tierra, y la tracción integral responde bien.

  • 9

    Toyota 86

    Un auto que me divirtió mucho es el 86. Es un poco lo mismo que con la Maserati: transmite cosas que autos deportivos mucho más caros no te transmiten. Es un auto fantástico.

  • 10

    FORD MONDEO

    Entre los autos más “normales”, me gusta mucho el Mondeo. Aún sin haber manejado la última generación, es un gran ejemplo de lo que yo considero “un buen producto”. Es un gran auto, que incluso le ganaba en nuestras comparativas al VW Passat, siendo más barato. Pero Ford no lo supo vender bien.

  • *

    Toyota Corolla

    Un buen auto tiene que tener confiabilidad, buena relación precio producto, buena atención de posventa… y si sigo así voy a decir que el mejor auto que se puede comprar es un Toyota Corolla. No es divertido para nada, pero es un auto que está pensado para satisfacer las necesidades de la gente, y por eso la gente lo compra. Tengo un amigo que tiene uno desde hace 3 años y cada tanto lo llaman de la concesionaria para preguntarle si está todo bien. Eso no sucede en ninguna otra marca.

PELÍCULA DE AUTOS

Le mans (1971)

CANCIÓN RUTERA

Club at the End of the Street (Elton John, 1990)

MARCA DE AUTOS

BMW

PAÍS DE AUTOS

Alemania

PRIORIDADES DE UN AUTO

1. CALIDAD/CONFORT
2. PERFORMANCE/DIVERSIÓN
3. BOLSILLO
4. DISEÑO/ONDA
5. PRACTICIDAD/USABILIDAD
6. CONECTIVIDAD/TECNOLOGÍA
7. Seguridad
8. Status

“Tuve Peugeot 504, varios Fiat (Duna, Tempra), tuve 2 Honda Civic... pero siempre fueron compras porque eran oportunidades de precio y para uso diario; con ninguno tuve un vínculo emotivo. lo cierto es que por el laburo que hago auto no necesito, porque siempre estoy probando alguno, y en todo caso con el de mi mujer me arreglo.”

“De chiquito era un hinchapelotas. Me sentaba en el umbral de la zapatería de mi abuelo en Reconquista y Tucumán a mirar pasar los autos, y me sabía todas las marcas y modelos.”

“A veces pienso que tendría que haber nacido en Alemania. Cuando tenía 23 años me ofrecieron armar la oficina de prensa de habla hispana de Opel en Alemania. Pero acá estaba en la revista Corsa, viajaba por todo el mundo, ganaba buena guita, iba a Mau Mau… Así que no, no me arrepiento de haberme quedado (risas).”

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